La falta de liquidez
de las instituciones y de los gobiernos impiden cumplir con las obligaciones
previamente adquiridas, y dar respuesta
de manera ágil e inmediata, a situaciones de carácter de “emergencia” ocasionales
y permanentes, esta es la situación actual, en tiempos de crisis a nivel
mundial, y es en este momento de crisis cuando hay que reflexionar sobre las
decisiones de inversión y gastos tomadas en el pasado.
En el año 2008, la Asamblea
Nacional Constituyente hizo varias reformas que afectan al presupuesto general
del Estado. Una de las reformas es la disposición de disolver los fondos
petroleros acumulados, con el “objetivo
de incorporar los ahorros petroleros, que ascienden actualmente unos USD 1365
millones, al Presupuesto General del Estado, lo cual daría al Ejecutivo un
mayor margen de maniobra para invertir los recursos en proyectos prioritarios. Así, se elimina el Fondo Ecuatoriano de Inversión en los Sectores Energéticos e
Hidrocarburíferos (Feiseh), la Cuenta Especial para la Recuperación Productiva
(Cereps). Se interrumpen las asignaciones al Fondo de Estabilización Petrolera
(FEP) y del Fondo de Ahorro y Contingencia (FAC)” (Observatorio de la
Política Fiscal, 16 de Enero de 2008).
En la reforma se
estableció que estos fondos serían utilizados solamente en proyectos de
inversión, como por ejemplo en la construcción de carreteras para el mejor
flujo de vial de mercancías y personas, en la construcción de viviendas con
carácter social a través de las instituciones de financiamiento del Estado, el
fortalecimiento del agro para un mejor futuro productivo, en proyectos
hidroeléctricos, entre otros proyectos que mejoren la capacidad del Ecuador de
competir con el mundo.
El uso de estos
fondos de liquidez en proyectos de inversión es una buena estrategia económica
del gobierno, siempre y cuando la rentabilidad adquirida por estos proyectos en
el largo plazo, sea mayor que los costos asociados a no poder disponer de estos
recursos de manera inmediata, más la tasa de endeudamiento que el país tendría
que pagar en caso de necesitar un préstamo de urgencia a instituciones,
bastante criticada últimamente, como el Banco Mundial o el Fondo Monetario
Internacional.
Hago referencia a
situaciones de Llamado de Emergencia por la situación climática del Fenómeno de El Niño, que cuando
llega a los países de América del Sur enciende todas las alertas de emergencia
en cuanto al área agrícola, vial, vivienda y salud se refiere.
Para que tengan una
idea del costo que pudiese tener una emergencia climática como esta, se calcula
que “para el caso de 1982-1983, los daños
ascendieron a US$ 650 millones, con pérdidas importantes en los sectores
productivos (63%), la infraestructura (33%) y los sectores sociales (4%). El
monto de tales daños originó efectos negativos en el crecimiento del PIB,
disminución de exportaciones, aumento del déficit fiscal y aumento de la
inflación, entre otros, afectando el bienestar de amplios estratos de la población
[…] y El monto total de los daños ocasionados por el fenómeno El Niño de
1997-1998 en el Ecuador se estima en US$ 2.869,3 millones […] el 17% del PIB”.(http://www.paho.org/spanish/ped/ElNino-cap10-Ecuador.pdf) En el caso del
Perú, las pérdidas en el FENÓMENO DEL NIÑO de 1997 ascendieron a 3,501 millones
de dólares.
Si mantenemos la
proporción entre el costo del Fenómeno Del Niño en relación al PIB en el año
1997, hoy en día, un Fenómeno de este tipo le costaría al Ecuador US$ 4.500
millones de dólares. El Presidente de la República, en su programa radial,
afirmó que hay de US$ 1.300 millones de dólares del año 2012, proveniente de
las diferencias del precio del petróleo, solo US$600 millones de dólares están como
reserva de libre disponibilidad.
Otras situaciones de
emergencia que no pueden preverse y para las cuales un país debe prepararse en
cuestiones de infraestructura y liquidez, como por ejemplo un terremoto, el
cual le costó al Perú US$230 millones de dólares, a Chile US$ 24 mil millones
de dólares, y a Japón más US$100 mil millones de dólares.
En el mes de Julio
del 2012 las probabilidades de que el fenómeno del El Niño aparezca en el mes
de Octubre aumentaron al 60%. La reflexión nos lleva a preguntarnos, ¿Qué
resultado han tenido las inversiones de los fondos petroleros desde el año
2008? ¿Está el Ecuador preparado económicamente para enfrentar un Fenómeno del
Niño?
Con la situación
política internacional actual, el nivel de endeudamiento del gobierno nacional
y el panorama económico mundial ¿Tendría Ecuador acceso a un crédito lo
suficientemente amplio, inmediato y barato para mitigar el costo de un Fenómeno
Del Niño en el año 2012?
Sin duda, sabemos que
toda decisión de inversión tiene su costo y su riesgo. Pero, ¿Quienes pagarían
el costo de no disponer de fondos de liquidez en caso de un desastre natural de
las magnitudes descritas? Espero que 911 llamado de Emergencia, nos pueda dar
una respuesta oportuna.
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